
Decreto
A toda la Iglesia que peregrina en Monterrey, ¡la paz esté con ustedes!
La Iglesia, fiel a la misión que Jesucristo le ha confiado, está llamada a permanecer cercana a sus hijos, acompañándolos en su caminar de fe y procurando que ninguna comunidad se vea privada de la atención espiritual y pastoral que necesita. Esta solicitud adquiere especial importancia en aquellos lugares donde el crecimiento de la población y las nuevas realidades sociales nos impulsan a fortalecer nuestra presencia evangelizadora y a suscitar comunidades vivas, unidas en la fe, la esperanza y la caridad.
Como pastor de esta Iglesia particular, es motivo de alegría contemplar cómo, gracias al testimonio de los fieles y a la entrega de nuestros sacerdotes, continúan surgiendo comunidades deseosas de congregarse en torno a la Palabra de Dios, celebrar los sacramentos y participar activamente en la vida y misión de la Iglesia.
Impulsado por este espíritu, y atendiendo a las necesidades pastorales de los fieles que habitan en el municipio de García, Nuevo León, considero oportuno dar un nuevo paso en la organización y acompañamiento de esta porción del Pueblo de Dios, favoreciendo su crecimiento espiritual y el fortalecimiento de su vida comunitaria.
Por tanto, después de haber consultado con mi Consejo Episcopal, con el Vicario Episcopal de la Zona Pastoral y Decano correspondientes, así como con los párrocos involucrados, he decidido, por mi autoridad como Obispo de esta Iglesia local (cf. c. 515 §2),
Erigir la Misión Parroquial San Jerónimo
en García, Nuevo León,
y que sea un lugar donde Cristo salga al encuentro de cada persona, donde quienes sufren encuentren consuelo y quienes buscan al Señor sean acogidos con amor fraterno. Que la celebración de la fe impulse a sus miembros a llevar la alegría del Evangelio a los hogares y a compartir con sus hermanos los dones recibidos de Dios.
Los fieles que integrarán esta misión parroquial serán todos aquellos que tengan su domicilio o cuasidomicilio dentro de los siguientes límites territoriales:
Al Norte: Av. Sor Juana Inés de la Cruz, convirtiéndose en Av. Dorados de Villa hasta donde termina en su cruce con Ave. Maravillas, hacia el sur hasta la Calle Anillo Periférico y continuando por ésta, hacia el Poniente.
Al Sur: Vía Férrea del tren México - Nuevo Laredo.
Al Oriente: Av. Heberto Castillo.
Al Poniente: El Río Pesquería (Puerto de Nacataz).
He decidido nombrar como primer rector de esta misión al Pbro. Sergio Alfonso Martínez Fernández, quien recibirá su nombramiento en documento aparte, y a quien pido promover la comunión eclesial, la formación cristiana de los fieles, la vida sacramental y el espíritu misionero de esta comunidad.
Esta misión parroquial quedará dentro del Decanato de García, en la Zona Pastoral VI y, según la costumbre de nuestra Iglesia local, gozará de personalidad jurídica pública, así como el derecho de poseer los propios libros marcados en el derecho. El libro de gobierno se iniciará con este decreto y el nombramiento del primer rector. Su rector deberá, cuanto antes, conformar los propios consejos parroquiales y de asuntos económicos según la ley universal y la ley particular de nuestra Iglesia, así como nuestras legítimas costumbres.
Este decreto se ejecutará mediante su lectura pública en la Santa Misa que presidiré en esta comunidad el próximo 11 de octubre, debiendo considerarse este día como la fecha de su erección.
Encomiendo esta nueva Misión Parroquial a la intercesión de San Jerónimo, para que, siguiendo su amor por la Palabra de Dios, sus fieles encuentren en ella la luz que oriente su caminar y el alimento que fortalezca su vida cristiana.
Que la Santísima Virgen del Roble, patrona de nuestra Arquidiócesis, acompañe y proteja a esta comunidad naciente, y que, bajo su maternal amparo, crezca como una verdadera familia de fe, abierta al encuentro, al servicio y a la caridad fraterna.