
Rescripto
Sor Martha Raquel Velasco Pelayo, HJ.
Superiora local de las Hermanas Josefinas
Sor Rigoberta Sánchez Reyes, HJ.
Directora General del Hospital San Vicente I.B.P.
Muy estimadas en Cristo:
El Hospital de San Vicente I.B.P., establecido en la ciudad de Monterrey y confiado al cuidado de ustedes, Hermanas Josefinas, ha sido por más de un siglo una obra de caridad cristiana al servicio de los enfermos y de sus familias, manifestando en medio de nuestra sociedad la misericordia de Cristo hacia quienes sufren.
Con ocasión de la próxima celebración de sus 125 años de servicio , que tendrán lugar el 19 de enero de 2027, y habiendo recibido su petición, como responsables de esta institución, para que con motivo de este aniversario se conceda la celebración de un Año Jubilar , que inicie el 19 de marzo de 2026, Solemnidad de San José, y concluya el 19 de marzo de 2027; considerando el bien espiritual que puede derivarse para los fieles, particularmente para los enfermos, el personal sanitario, voluntarios, bienhechores y quienes participan de la vida espiritual de esta institución; por las presentes letras, en ocasión de los 125 años de servicio, con gusto, les concedo celebrar
un Año Jubilar en ocasión del 125 Aniversario
del Hospital San Vicente, I.B.P.,
en Monterrey, Nuevo León,
Como don especial para esta celebración, en uso de mi autoridad como Obispo diocesano de esta Iglesia local, en conformidad a la norma 7, 1 del Enchiridium Indulgentiarum, les concedo, por el presente rescripto, el don de la indulgencia parcial a todos los fieles que se unan a la celebración de este año jubilar según de las siguientes formas:
Se concede indulgencia parcial a todos los fieles que participen de la Misa de acción de gracias por el inicio de este festejo, ya sea de manera presencial o virtual, y hasta la Misa solemne de clausura, el día 19 de marzo de 2027. Se concede indulgencia parcial a los enfermos internados o atendidos en el Hospital que, no pudiendo participar en la santa misa, reciban la visita de un enviado de la Iglesia (misionero, ministro extraordinario de la comunión, catequista, etc.) que les proclame el evangelio dominical de la semana en curso. Esta concesión se da una vez por semana desde la Misa de acción de gracias por el inicio de este festejo hasta la Misa solemne del 19 de marzo de 2027. Se concede indulgencia parcial a todos los fieles que participen de la Santa Misa dominical, incluidas las de precepto del sábado por la tarde, o bien cualquier día de la semana, o en momentos de oración comunitaria organizados en la capilla del Hospital durante este Año Jubilar, ofreciendo sus oraciones por los enfermos, por quienes los atienden y por las familias que encuentran consuelo en esta institución.Para entender las gracias de la indulgencia parcial y las disposiciones requeridas en el derecho para ganarlas, se deberá atender lo dispuesto en la norma 4 del Enchiridium indulgentiarum: al fiel cristiano que, al menos con corazón contrito, realiza la obra enriquecida con indulgencia parcial, se le concede por obra de la Iglesia una remisión de la pena temporal del mismo valor que por su acción ya recibe. Será importante, que se explique cuál es la gracia propia de este don: la indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los Santos (c. 929).
Si bien no son necesarias como requisito para ganar las gracias de la indulgencia parcial, conviene que en razón de este año jubilar se promueva la confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración por las intenciones del Romano Pontífice, que en caso de querer ganar una indulgencia plenaria sí son necesarias (norma 20 §1 Enchiridium indulgentiarium ).
Pido al Señor que este Año Jubilar sea para el Hospital San Vicente I.B.P., un tiempo fecundo de renovación espiritual, de testimonio de la caridad cristiana y de cercanía con los enfermos, en quienes reconocemos de modo especial el rostro sufriente de Cristo.
Encomendando a todo el personal, voluntarios, bienhechores, pacientes y sus familias a la intercesión de San Vicente de Paúl y de San José , imparto con afecto mi bendición.