Cada 16 de julio la Iglesia Católica celebra la fiesta de la Virgen del Carmen. Esta advocación mariana es conocida por los carmelitas quienes tienen una profunda devoción a la Santísima Virgen. Y tienen el mérito de haber llevado esta advocación a todos los estratos del pueblo cristiano.
No dejes de leer y conoce más acerca de esta advocación mariana:
- Se dice que los carmelitas fueron los primeros en ver a la Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, que es la Virgen del Carmen y es venerada desde tiempos remotos.
- La Virgen del Carmen acompaño a los carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo y en su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María.
- Tomaban el hábito en honor a la Virgen como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a Ella y por ella, a Cristo. Estas comunidades llevaban su hábito como signo de consagración a Dios.
- En el año 1246 nombraron a San Simón Stock general de la Orden Carmelita. Este comprendió que, sin una intervención de la Virgen, a la orden le quedaba poco tiempo. Simón recurrió a María poniendo la orden bajo su amparo, ya que ellos le pertenecían. En su oración la llamó “La flor del Carmelo” y la “Estrella del Mar” y le suplicó la protección para toda la comunidad.
- En respuesta a esta ferviente oración, el 16 de julio de 1251 se le aparece la Virgen a San Simón Stock y le da el escapulario para la orden con la siguiente promesa: “Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno”
- La Virgen dio a los Carmelitas el escapulario como un hábito miniatura que todos los devotos pueden llevar para significar su consagración a ella. Esto se debe a que los laicos no pueden llevar hábito pero si pueden usar el escapulario.
- El escapulario es uno de los más importantes sacramentales marianos. Se usa bajo la ropa y consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color café, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. Junto con el rosario y la medalla milagrosa.
“También yo llevo sobre mi corazón, desde hace tanto tiempo, el Escapulario del Carmen! Por ello, pido a la Virgen del Carmen que nos ayude a todos los religiosos y las religiosas del Carmelo y a los piadosos fieles que la veneran filialmente, para crecer en su amor e irradiar en el mundo la presencia de esta Mujer del silencio y de la oración, invocada como Madre de la misericordia, Madre de la esperanza y de la gracia”. Juan Pablo II
Visto por: 6,431