Protocolo de protección de menores ante casos de abusos por parte de clérigos- obispos de México.

Ciudad de México (www.pastoralsiglo21.org) 1 de Agosto del 2018.- Los obispos mexicanos han hecho público el Protocolo de Protección de Menores ante casos de abusos por parte de clérigos. Un delito en el que el popular término “tolerancia cero” ha de ser aplicado en su máxima expresión.

En un gesto de unión a la Iglesia Universal y conscientes de las gravísimas consecuencias del abuso sexual infantil en México y de la enorme responsabilidad de todas las instituciones, la CEM reafirmó que “el abuso sexual infantil es un crimen que debe sancionarse con toda la fuerza y rigor de las leyes tanto canónica como civil”, y realizó a tal fin el Protocolo de Protección de Menores contra los abusos por parte de clérigos.

Tal como refirió a Vatican News el Secretario General de la Conferencia Episcopal Mexicana y Obispo Auxiliar de Monterrey, Monseñor Alfonso Miranda Guardiola, se trató de “un acto de responsabilidad y de unión con la Iglesia Católica universal”. Un acto de “preocupación y ocupación” ante este tipo de delitos, añadió el Obispo, para que “no haya ni uno más”.

Mons. Miranda precisó que el Protocolo fue aplicado a nivel eclesial a partir de esas fechas, mientras que en este mes de junio, precisamente el día once, las Líneas Guía, es decir, un Extracto del Protocolo basado en la ley mexicana, y su respectiva nota de prensa fueron publicados en la página web oficial de la CEM.

La posición de la Iglesia es clara: el abuso sexual infantil es un crimen que debe sancionarse con toda la fuerza y rigor de las leyes, tanto canónica como civil. El Papa ha declarado la tolerancia cero irrevocablemente y a todos los niveles contra el abuso sexual de menores.

Mons. Miranda precisa que los documentos presentados no se detienen en la prevención, sino que otorgan una respuesta: tanto el Protocolo de Actuación en caso de abusos de menores, como las Líneas Guía, responden a la exigencia universal de la protección y defensa del menor, y a la actuación responsable sacerdotal, tal como establecido por el Papa Benedicto y el Papa Francisco, con “tolerancia cero” y “nunca más”.

Interpelado, por último, acerca de si existe una posible corresponsabilidad sacerdotal parroquial destinada a “educar” a la gente a que se atreva a denunciar este tipo de delitos, Monseñor Miranda explica que en este momento la sensibilidad social, la cual “está en su máximo punto”, motivo por el cual en este momento de la vida social y eclesial “cualquier abuso o comportamiento inadecuado es inmediatamente reportado, y se actúa en consecuencia”.

Con información de: Vatican News