Fue pionera en brindar atención médica a los enfermos de SIDA

¿Sabías que a lo largo de la historia, la Iglesia a sido la primera en realizar cosas que nadie más se ha atrevido a hacer?

A comienzos de la década de los ochentas, cuando comenzó la epidemia del VIH, los pacientes raramente vivían más de algunos años, no existían tratamientos, ni medicamentos efectivos para combatir la infección y esta enfermedad era completamente desconocida, lo cual provocaba que estas personas fueran alejadas de la sociedad.

Sigue leyendo y conoce 5 datos que debes saber de la Iglesia y el SIDA

  1. La Iglesia desde el principio, junto con la Madre Teresa de Calcuta, fue la primera en abrir hogares para los enfermos de SIDA, cuando muchos hospitales públicos no los recibían, no se les acercaban y no querían tocarlos.
  2. La Madre Teresa de Calcuta, visitó en Etiopia unas casas para enfermos y moribundos de SIDA, llamó al lugar “un Calvario abierto” y pidió a las religiosas atender a los enfermos con gran amor y devoción, porque estaban realmente sirviendo a Jesús muriendo en la cruz de nuestros amados hermanos y hermanas enfermos.
  3. La congregación de Santa Teresa de Calcuta, “Las Misioneras de la Caridad” ha abierto innumerables casas para enfermos de SIDA en diferentes partes del mundo. Recibiendo a todos, incluidos los no católicos.
  4. En 1999 el Pontifico Consejo para la Pastoral de la Salud organizó un Convenio Internacional en el que se propuso alcanzar tres objetivos principales: promover la ayuda a los enfermos de VIH-SIDA; orientar según el Magisterio pontificio la problemática del VIH-SIDA; coordinar los movimientos y grupos de la Iglesia católica que trabajan en el campo del VIH-SIDA.
  5. El primero de diciembre es el día mundiales para combatir el VIH/SIDA. En el 2017 aproximadamente 36.9 millones de personas en el mundo vivían con el VIH, y se calcula que 940,000 personas murieron a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA.

La Madre Teresa a su tiempo escuchó a Jesús y mantenía siempre un oído abierto a los problemas del mundo. Ella era muy generosa con Dios y con quien sufría. De este modo también nosotros debemos escuchar a Jesús y ser generosos, imitando su ejemplo.