8 datos que debes saber de Santa Cecilia

El 22 de noviembre la Iglesia celebra la fiesta de Santa Cecilia, patrona de la música, representada tocando un instrumento y cantando. Es una de las mártires de los primeros siglos más venerada por los cristianos.

  1. Cecilia consagró su virginidad a Dios y solía hacer penitencia. Sin embargo, su padre tenía otros planes para ella y la casó sin su consentimiento con un joven llamado Valeriano.
  2. El día de su boda, Cecilia le dijo a Valeriano: “Tengo que comunicarte un secreto. Has de saber que un ángel del Señor vela por mí. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, el ángel se enfurecerá y tú sufrirás las consecuencias; en cambio si me respetas, el ángel te amará como me ama a mí”.
  3. El esposo le pidió que le mostrara al ángel, pero Cecilia le dijo que si él creía en Dios debía recibir el bautismo. Valeriano buscó al Obispo, quien lo instruyó en la fe y lo bautizó.
  4. Cuando Valeriano regresó, vio a un ángel de pie junto a Cecilia y puso una guirnalda de rosas y lirios sobre la cabeza de ambos.
  5. Más adelante Cecilia fue llamada para demostrar su fe a los dioses paganos pero convirtió a sus detractores. Fue llevada a juicio y condenada a morir sofocada en el baño de su casa, pero a pesar del fuego, Cecilia no sufrió ningún daño.
  6. Luego la mandaron a decapitar y el verdugo descargó tres veces la espada sobre su cuello. Pasó tres días agonizando y finalmente partió a la Casa del Padre. Los cristianos recogieron su cuerpo y respetuosamente le dieron sepultura en un arca de ciprés.
  7. Cecilia, virgen clarísima, Lirio del cielo llega escoltada por la gloria divina con música y cantos, al banquete nupcial, en palabras de la narración de la Passio mientras tocaba el órgano.
  8. En la Pinacoteca de Bolonia se puede admirar un cuadro de Rafael que representa a Cecila, junto a instrumentos musicales, absorta en las armonías celestes. La Vida divina trinitaria, el Paraíso, la Comunión de los Santos son luz, armonía y color, santidad, que es belleza, magnificencia y esplendor.

A partir del siglo XVI su posición como patrona de la música fue creciendo. Y los artistas la representaron tocando el órgano, o junto a él, en numerosas pinturas, destacando las de Rafael, Rubens y Pousin. El Movimiento Ceciliano alemán del siglo XIX la tomó como Patrona para la reforma de la música litúrgica, que culminó en el Motu Proprio de San Pio X, en 1903.